Las estampas de este año
“LA VIDA DELS CHIQUETS”
Lugar: Plaza San Pedro
Participantes: Colegio San José de Calasanz | Curso 6º de primaria
En esta estampa podemos ver un día en la vida de los xiquets de Fraga.
En estudi, el maestro Don José, era el encargado de enseñar todos los conocimientos a nuestros xiquets, tanto de aritmética, gramática, geografía, historia, religión… Las niñas también realizaban por las tardes labores de punto de cruz y bordado a mano.
Al salir de estudi, los xiquets de Fraga llenaban las calles de jolgorio mientras jugaban.
La peonza, las tabas, canicas eran algunos de sus juegos.
Sus madres y abuelas se sentaban en la calle observándolos mientras cosían, hacían sus labores y hablaban de las cosas del pueblo.
“LA NOSTRA FRAGATINA”
Lugar: Plaza San Pedro
Participantes: Movimiento Infantil y Juvenil Junior Fraga
Esta estampa nos traslada a la Fraga de antaño, comenzando en una alfarería, uno de los oficios tradicionales del pueblo, donde se elaboraban piezas de barro de forma artesanal. Esta escena refleja el trabajo y la vida cotidiana de épocas pasadas.
La historia avanza hasta la inauguración de la Fragatina, obra de la familia Arellano, artesanos de la ciudad. Así, se muestra la relación entre la tradición artesanal de Fraga y este símbolo que representa a la mujer fragatina y la identidad del pueblo.
“LOS GIGANTS DE FRAGA”
Lugar: Plaza San Pedro
Participantes: Colla de Gigants de Fraga
«Fes-te una foto en los mes gigants de Fraga» y disfruta con sus bailes populares.
“CELEBREM LO BATEIG DEL CHIQUET”
Lugar: C/ San Sebastián
Participantes: Asociación de Fibromialgia y Fatiga crónica del Bajo Cinca
Quan naixia un xiquet als anys 30, sempre a casa, desprès d´un part assistit per la “comadrona”: la so merçè, la partera es quedava sense força de tant esforç. i ”pa“ recuperar-se l´hi donaven caldo de gallina.
Alguns camins les feien parir a un ribrell de fang, “pa” que no embrutessen lo matalàs.. les veïnes anaven al riu a llavar tota la roba bruta del part.
Al petit lo batejaven als 4 o 5 dies de nàixer. Si la mare podia, anava a l´esglèsia, i si no podia, hi anaven lo pare, los padrins i los jaios. Era la manera de introduir-lo a la religió heretada de pares a fills durant dos mil.lenis.
A les cases fortes, tenien vestit de batejar, se heredava d´una generació a l´altra, si tenien sort i no lis entraven los bixets a la caixa de la roba. A les cases més pobres los hi cosien algun pitxi, però sobretot faldassos i gases de tres puntes “pal” pixum.
A eixes cases més riques quan venien de missa, ho celebraven ficant a la taula la manteleria de l´aixovar i la vaixella bona. Cuinaven botifarra negra i d´ou, sang fregida…depenent de l´època de l´any i dels possibles de cada casa. De postres un braç de gitano o un coc, i pa acava feient xicoria, malta o los més rics, cafè de topí.
Tots los anys següents, fins la primera comunió, lo dia de pasqua, los padrins del xiquet, li regalarien un coc amb ou, que era una fogassa en un ou al d´amunt.
“LES COQUILLERES”
Lugar: C/ San Sebastián
Participantes: Asociación Dones de Fraga
En la Fraga de 1918, el aroma dulce de las fogasas recién horneadas y los mostachones crujientes llenaba las calles empedradas. Mujeres se reunían alrededor de los hornos de leña, compartiendo recetas heredadas y conversaciones pausadas en el calor de fuego.
Es una estampa cotidiana y festiva a la vez, donde la repostería tradicional marcaba el ritmo de la vida y unía a todo el pueblo entorno al sabor y la tradición.
“GUARDISIONERIA DE JUAN VILLAS L'ENCOLAT I CANISSOS”
Lugar: Plaza Nueva
Participantes: Hogar y Centro de Día de Personas Mayores del IASS
La estampa representa el negocio de guarnicionero de Juan Villas “L´Encolat”.
Hacía los aparejos de las caballerías (collares, alforjas…), abarcas y sandalias. También reparaba balones de fútbol y otros artículos de cuero. Vendía “sarias” (alforjas de soga pita para transporte sobre las caballerías de sacos, cántaros, etc..), y cuerdas de esparto.
Se conserva una tarjeta del negocio que versa:” Juan Villas, venta y reparación de correas para toda clase de maquinarias.” Juan Villas pertenecía a la segunda generación de una familia de guarnicioneros de Fraga y tenía 4 hermanos que aprendieron con él, y que se establecieron después por su cuenta. Otros miembros de la misma familia siguieron el oficio durante dos generaciones más.
Además, se representa el oficio de hacer cañizos, muy necesarios para la agricultura, la construcción y para otros usos.
“ENCAISONEM FIGUES”
Lugar: C/ Santo Domingo (Quatre Cantons)
Participantes: Comisión de Fiestas
Durante mucho tiempo el principal cultivo en Fraga eran las higueras, siendo los higos de Fraga conocidos y famosos por lo buenos y melosos que eran. Gracias a la calidad de los higos y la artesanía con que los envasaban, los higos secos de Fraga se vendieron por toda España y el extranjero, consiguiendo Fraga gran fama por ellos y asociándose el nombre de Fraga a los higos secos.
En Fraga se cultivaba principalmente el higo blanco, que de verde pasa a amarillento al madurar, y al secarse cambia a blanco.
Los higos secos buenos, la mayor parte, formaban la «partida», que se vendería luego a los almacenes de higos. El producto más selecto, los higos mejores, limpios y blancos, se les llamaba higos de flor, que se pagaban a mejor precio.
Los higos cundían para todo. Guardaban una buena cantidad de la calidad inferior (higos comunes) para los animales de la casa guardándose los «figalls» (higos abiertos al madurar) y los que tenían más miel para casa, para el invierno. El resto de higos de baja calidad (comunes) se vendía para fabricar alcohol.
La recolección de los higos empezaba tras pasar la Feria y Fiestas de San Bartolomé, el 24 de agosto, y duraba algo más de un mes. Normalmente se hacían tres recogidas, una cada 8 o 10 días, siendo tarea de los hombres.
Solo pasar la fiesta del Pilar ya empezaba la temporada de envasar o encajonar los higos secos: los almacenes empezaban a comprar partidas de higos que los agricultores ofrecían para vender, y las mujeres fragatinas se contrataban en los almacenes para la labor de su envasado. La mayoría de las mujeres de Fraga, entre 15 y 60 años, trabajaban en la labor de envasado de higos, recordándose hasta unas 300 mujeres por temporada. También había algún hombre, dedicado especialmente a montar los cajones de madera, aunque también lo hacían mujeres.
Los almacenes encargaban a ciertas mujeres la labor de «corredoras» que consistía en ir por las casas a inspeccionar las partidas de higos y comprarlas para el almacén.
Para el envasado, las mujeres se sentaban en mesas especiales, diseñadas para este trabajo. Para que no se tuvieran que levantar, una mujer, que trabajaba «de dreta» (de pie), las servía, tomando higos del montón y poniéndolos sobre la mesa y retiraba los cajones llenos. Cada mesa tenía 6 u 8 «pasterons» que eran unos cajones bajos superpuestos a la mesa.
Las mujeres iban escogiendo los higos, los aplanaban y apilaban, haciendo «barras» (como columnas de higos), que iban poniendo ordenadas en los cajones, en distintas capas o tapas. Los más blancos los guardaban para la capa de encima, en la que, además, elaboraban «mostres» o figuras decorativas y adornos con los higos, a las que daban nombres como: la botella, la Virgen del Pilar, el tejado, espigas, conchas,… etc, a base de doblar y combinar los higos de diferentes formas, haciendo dibujos.
Durante muchos años la higuera ha sido la base de nuestra agricultura. Es un árbol de gran tamaño, de hojas grandes y abundantes de ramas ásperas y débiles; es un árbol sufrido, que pide poco: no necesita riego ni poda, ni sulfatos ni abonos ni cuidados especiales. Puede estar en cualquier sitio o rincón del campo, o en los ribazos. Suele vivir muchos años; si se hiela, se corta por la cruz, y en dos años ya se vuelve a tener higuera. Las más viejas, de troncos muy grandes, a veces quedan con el tronco hueco, viviendo solo a través de su corteza, y los niños la aprovechaban para esconderse en sus juegos.
“LA TABERNA DE TOMÁS”
Lugar: C/ Parroquia.
Participantes: Asociación de Amigos y Vecinos del Casco Histórico
La taberna, lugar de encuentro en el que parroquianos habituales, clientes nuevos o aquellos que estaban de paso eran bienvenidos, bien para refrescarse haciendo una breve parada, para pasar toda la tarde en la partida de cartas, charrando o dejándose envolver por el ambiente musical que ofrecían las gentes del lugar.
Mistela, licor de guindas, ratafía, … y demás licores artesanos se servían en la Taberna de Tomás.
“PREPARANMOS PA LA BODA”
Lugar: C/ Tamarite de Litera /Santa Catalina (Zona de la Parroquia)
Participantes: Grupo de “Jaies fragatines”
Les dones de faldetes recrean en la estampa la costumbre fragatina de enseñar el ajuar de los novios antes de la boda.
La ropa se exponía en un cuarto con dos o tres cañizos, y consistía en una docena de sabanas, camisas, ropa de medio luto, pañuelos, toallas y calzoncillos de los materiales de la época como hilo, algodón y cáñamo. todo estaba cosido por la novia y con las iniciales de cada uno de los contrayentes.
En la estampa están las abuelas y madres de la casa peinando a las niñas que al día siguiente serán protagonistas de la boda fragatina, pues son las portadoras de las “coques de los novios” y forman parte de la comitiva nupcial abriendo el desfile que recorre las calles de Fraga hasta la iglesia de San Pedro.
“MOLT ROIDO I POCA LLANA”
Lugar: Zona C/ Santa Catalina
Participantes: Asociación La Magia Cultural del Bajo/ Baix Cinca
En esta nueva edición de Estampas para el día de la Faldeta, la asociación La Magia Cultural del Bajo/Baix Cinca escenifica y reivindica el trabajo callado de la mujer fragatina en el hogar, estando al cuidado de los pequeños de la familia, haciendo las labores propias del hogar, reutilizando los materiales para hacer jabones para la ropa y limpieza, utilizando la lana de la ganadería para hacer colchones para el descanso.
Con el título de “molt enrenou y poca llane» se ha querido simbolizar el movimiento dentro de la casa, sus prisas, las sonrisas por el trabajo bien hecho y que no siempre es visualizado en su dureza y dedicación dentro del hogar, Reconociéndole a la mujer fragatina su gran aportación al bienestar familiar, consiguiendo con una economía de «muy poco hacer mucho».
“ANEM A BUSCAR AIGUA AL RIU”
Estampa interactiva
Participantes: Grupo de “Jaies fragatines”
Una pareja de dones de faldetes recrean en la estampa interactiva la faena de las mujeres de ir a buscar agua al rio, todos los días y varias veces hasta que estaban todas las “tenalles” (vasijas) de las casas llenas.
En Fraga había dos “complidós” (lugar habilitado para poder recoger el agua). Uno estaba en la Costereta del Montañes y el otro en la punta del puente pequeño.
Cuando acababan de llenar los cántaros, se hacían el “capsal” que se ponían en la cabeza y si podían otro cántaro debajo del brazo.
En Fraga hubo un personaje muy famoso llamado “Mingoloro”. Hiciera frio o calor entraba en el cauce del rio y le llenaba los cántaros a la gente a cambio de una propina.
Hasta los años 30 no llegó el agua corriente a algunas casas de Fraga, aunque muchas mujeres siguieron recogiendo agua en las fuentes que instaló el ayuntamiento en algunas calles de Fraga.
